Vivo en el barrio de tres cantos que vota mayoritariamente al PP dos de cada tres votos, en las últimas elecciones generales. Para mi el voto el soberano y sagrado (pero con la acepción laica del termino). Respeto profundamente a le gente que vota.

Pero, en mi barrio no hay gente que se diga de derechas, o de centro, ellos son apolíticos, el orgullo les viene de poder votar libremente sin ataduras por que no tienen adscripción política, mucha de esta gente cuando me la encuentro en el quiosco compran el mundo o la razón o ambos periódicos, y como no estoy en sus casas no se que televisión ven o que radio escuchan.

Cuando hago reflexiones sobre las ideas de derechas, neocom o liberales, lo hago al vuelo, o mejor dicho al conjunto de ideas fuerza que hay detrás de estos términos, me gustaría poner caras y nombres a estas ideas pero no puedo por que en la calle no hay nadie que lleve un pin en la solapa o que en conversación abierta quiera defender algún precepto de dichos cuerpos ideológicos.

La gente de mi barrio creen en la empresa, algunos de ellos enganchados en el timo de “forum filatélico” o en un piso a medio construir de “Martinsa” y la mayoría de ellos ven en los políticos en general a unos mangantes. Cuando la gente de mi barrio ve a los concejales del PP, no ve a políticos en política, ve gente como ellos gente sin ideología, “normales” u hombres de negocios que hacen negocio con la política.

La gente de mi barrio son anarco-capitalistas, tiene la libertad absoluta de lanzar los más grandes exabruptos al que tenga algo que ver con la política.

La gente de mi barrio, domina bien el dinero negro y la desobediencia fiscal y en la misma frase se cisca en el gobierno por no garantizar la educación (por supuesto elitista, religiosa y limpia de inmigrantes), la justicia, y un policía en cada puerta.

Yo cuando escribo en contra de los neocom y liberales, me imagino a los yanquis, que no tienen vergüenza de mostrarse políticamente de derechas, patria, familia, bandera y armas para todos.

La Gente de mi barrio, actúan de igual forma cuando ven a un homosexual, socialista, negro o gitano, les niegan el agua y la sal, y sobre todo que no se mezclen con sus hijos/as.

Yo cuando escribo no hago foco sobre los votantes del PP, (repito el voto es soberano) lo hago en contra de la xenofobia, la apatía, y el bobo util, que no sabe no contesta, no se mete política.

La gente de mi barrio se muda los domingos como para ir a misa, pero solo va a misa en contadas ocasiones, la gente de mi barrio se dice cristiana entre cristianos, se dan las bendiciones en misa, y patadas en la calle. Resumiendo cuando cargo tintas con los neocom, y liberales no hago daño a nadie pero de la misma manera que si cargara tintas en contra de los de derechas, centro o centro derechas, pues por mucho que lo busque no hay nadie de ellos en ningún barrio de Madrid.

  1. la gente de mi barrio, son personas, son padres, hijos y abuelos… pero sobre todo son sobreviviente en un mundo de sobre-información y manipulación.
    No nos engañemos, la maquinaria no entiende de siglas, partidos políticos o prensa, solo de influencia, capital y beneficios… todo lo demás son armas para manejarnos, me sirve igual la política que la religión, que casi cualquier movimiento que implique la asociación de mas de dos persona. El ser humano no es un ángel casi perfecto, solo es un animal social con necesidades básicas como la posición en la jerarquía dentro del grupo cueste lo que cueste.
    Pero solo es mi opinión, no creo que ninguna idea sea definitiva ni verdadera, todo varia y evoluciona, lo que hoy es verdad mañana puede dejar de serlo.

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *