No salgo de mi asombro y 3.

   Cursos de  Música Clásica o el alimento espiritual para inmigrantes en tiempos de crisis.

   Si en el ejercicio de control que hace la oposición, al gobierno local aparece una factura de una peluquería dando cursos de música clásica, lo normal es que en el pleno se pregunte por la incongruencia de ello.

   Pues bien,  Debería de estar en el You Tube, la intervención de Olimpia Zelaya (concejal de Asuntos Sociales) dando explicaciones sobre la peluquería reconvertida en asesoría musical.

   Resaltar que a la señora Zelaya le sabe a huevos podridos cualquier pregunta que se le haga, y antes de entrar a contestar siempre hace una defensa de su honor y la de su grupo (dime de que presumes y te diré de que careces).

    Lo tenia sencillo, si la empresa que esta detrás de la peluquería ha cambiado o ampliado la actividad social de la empresa (o en castellano a actualizado los epígrafes fiscales por los que tiene que dar cuentas al fisco), lo explica y punto. Nadie lo tenía que saber, y al presentar en público el acta notarial para el cambio de actividad se acaba todo.

  Pero, no se acaba nada sino que más bien comienza todo otra vez y me explico.

  Lo primero dar la razón a PredroA, es una tomadura de pelo traer un acta notarial y mal leerla íntegramente en el pleno, simplemente con presentarla tenia bastante.

   Lo segundo. La señora Zelaya no se corta y de su boca, justifica el gasto de cerca de 6.000 euros (un millón de las antiguas pesetas), como un benéfico social a los inmigrantes por que la música es un alimento espiritual que no hay que olvidar pues es tan importante como el alimento físico. Con la que esta cayendo, con la crisis que hay, con la dificultad actual de encontrar trabajo,  en ayuntamiento de Tres Cantos, reúne en una sala a inmigrantes y les da un curso de música clásica. Lo reconozco desde mi profunda convicción de Laico no tengo por donde cogerlo, sino como una tomadura de pelo.

  Lo tercero. La lectura de cambio de ampliación de actividad de la peluquería, nos lleva a que dicha empresa, esta dispuesta a pagar impuestos por actividades inmobiliarias y asesoría musical. Y para mi que se de buena tinta que un empresa para dar cursos de la materia que sea, incluida la música tiene que estar dada de alta en el epígrafe correspondiente. La factura esta mal hecha mires por donde lo mires, en vez de clases de música para inmigrares, debería poner asesoramiento musical y legal para escuchar música clásica para inmigrantes parados y/o activos.

   Señora Zelaya, dar cursos no es lo mismo que asesorar, y una vez leída el acta de cambio de actividad de la empresa, resulta de todo manifiesto la ilegalidad de todo ello, le aconsejo que mande modificar el texto de la factura, o aconsejar a la peluquería que se reconvierta en escuela de música (que no lo es, una vez leída por usted el acta de la empresa)

  Lo cuarto. Debido a la importancia del alimento espiritual que representa la música clásica, aconsejo al ayuntamiento algún tipo de permuta del salario de los concejales populares por buenos conciertos para que su espíritu no pardezca.

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