En el mundo del mercado libre, el viento que mueve todas las velas son los beneficios, la calma chicha que supone la predictibilidad no mueve tormentas de grandes beneficios, los especuladores juegan (se divierten) apuestan (arriesgan el dinero de otros) en momentos de grandes incertidumbres.

En un mundo global como el de hoy hay expertos en hacer valer las incertidumbres y a fuerza de repetición y a fuerza de mover un poco de efectivo (dinero) se crean las condiciones para que se vislumbren las pendientes. Estas pendientes de retroalimentan de los mismos mecanismos que las crean, los mismos programas (autómatas o deamons o almas sin cuerpo)  y brokers (personas sin alma) que hacen apuestas (invierten) se hacen ecos de sus propias perturbaciones.

Los Gobiernos Griegos lo harán mejor o peor, pero se han convertido en rehenes de los especuladores de alto vuelo, sin quitar un ápice de las responsabilidades de los actos de Gobierno, a todas luces expuestas al voto periódico de las urnas. Las acciones de los especuladores queda al margen de todo juicio, se libran de las responsabilidades de sus actos, más bien hay quien con sus políticas,  sus autos judiciales, y sus plegarias  los defienden.

Hay muchos especuladores que se van hacer ricos con las miserias de los Griegos, estos mismos miran ya hacia otros países donde cobrarse nueva piezas. Portugal no sabe donde esconderse para que estas alimañas no se ceben con su fluidos (monetarios).

Los paisajes que van a dejar a luz en Grecia después de los ataques especulativos no difieren a los efectos de una guerra, un terremoto o un ataque terrorista a gran escala, la diferencia esta en que los beneficiarios de las miserias son los que habitan en los altares de la economía de libre mercado, sus gurus, sus protectores, sus cachorros, sus aliados políticos enmascaran con piel de cordero a estos nuevos terroristas.

En occidente se ha caracterizado tanto a los terroristas como anarquista o como fanático-musulmanes con barbas y con dinero del golfo (pérsico y del petróleo).

¿Cuántos años tardaremos en equiparar el delito de especulación con terrorismo especulativo? De ello depende nuestra supervivencia, en México, Italia, Rusia se mueven con total impunidad las mafias, sus dineros los muestran buenos, sus idas y venidas a las Iglesias limpian sus conciencias, los curas (tapa pederastas) tapan todo tipo de pecados, no hay ley humana o divina que lleve al patíbulo a los especuladores.

Los que defienden hoy el libre mercado, alimentaran con su sangre (esfuerzo) las consecuencias de los especuladores globales, universales, intocables, (e HP).

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