Por qué los 18.000 puntos del Ibex no son un techo, sino un suelo estratégico
Artículo: 18.000 como suelo: el Ibex cambia de modelo
Firma: Antonio Vallespin Fecha de publicación: 4 de febrero de 2026

1800 como suelo Ibex
Resumen: El Ibex 35 ha superado la barrera de los 18.000 puntos, pero atribuirlo únicamente a la euforia o a la inercia del mercado es una explicación incompleta. En este agudo análisis, Antonio Vallespin argumenta que este movimiento del índice descuenta un cambio de posición estratégica fundamental. España y Europa han decidido dejar de intentar ganar una carrera que no controlan y han optado por dejar de jugar al «casino tecnológico». En lugar de imitar el modelo de fuerza bruta y ciclos de obsolescencia cortos de EE. UU., el selectivo español está apostando por controlar el suelo, la energía y las reglas del juego. Esta apuesta por la eficiencia, la infraestructura y la reducción de dependencias —simbolizada en el uso de procesadores open source— explica por qué estos 18.000 puntos no son una meta a celebrar, sino un suelo sólido sobre el que construir.
Puntos clave del artículo:
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El fin de la ruleta tecnológica: Europa renuncia a la lógica del «doble o nada» aplicada al silicio, un modelo financiado con deuda y basado en un consumo energético desbocado.
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El valor de lo «aburrido»: El mercado empieza a premiar a sectores estables como la banca, la energía y las infraestructuras, porque no queman capital en tecnología que caduca en tres años.
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Soberanía a través del Open Source: La adopción silenciosa de procesadores de código abierto (como el proyecto RISC-V) permite a sectores críticos operar sin depender de cajas negras ajenas ni regalar datos a plataformas externas.
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Europa no corre tarde, corre distinto: El autor desmonta el pesimismo imperante afirmando que el problema no es que Europa lo esté haciendo mal, sino que estamos midiendo su desempeño con el cronómetro de otros.
💡 ¿Por qué recomendamos leerlo? Porque ofrece una perspectiva refrescante y radicalmente distinta sobre la economía europea y española. Vallespin logra sacarnos del cortoplacismo bursátil para mostrarnos que, en un mundo obsesionado con correr más rápido, el mercado empieza a premiar al que no se cae. Es un texto imprescindible para entender que España, por una vez, no está apostando a ciegas: se ha quedado con las llaves de su futuro.